una a una
las vertebras de mi espalda.
Una fría gota de agua
se paseaba por mi médula
alargando los segundos
y achicando el espacio
que existe entre mis dientes.
Mi mandíbula, apunto de colapsar,
se abrió repentinamente
anunciando que algo se quebró.
Me toqué rapidamente la barbilla,
no había nada raro,
luego me vi las manos
y tampoco encontré nada,
pasé luego por mis brazos,
mi cabeza, mi cintura,
mis hombros, mi nariz
y mi pecho.
Ay el pecho, no debí tocar el pecho.
Sentí claramente como me hablaba agonizante,
recibimos otro, me dijo.
Volvieron las nauseas,
las que no quería ver mas,
volvieron después de 4 meses,
de 4 largos y pesados meses.
Volvieron como siempre vuelven,
de madrugada
pa' joder como se debe.
impotencia
una mesa
todos en trajes
sonrisas mal puestas
tragos de "guayaba"
lágrimas sinceras
lágrimas lejanas
2 mujeres amadas
tragando grueso para no molestar
2 hombres distanciados
uno que llora
y el otro que no sabe como hacerlo
compromisos de sangre
y un amor en común
que les obliga a estar ahí.
Nada tiene sentido cuando ves llorar los libros y a los poemas sangrar, cuando pierdes el norte frente a una blanca pared.
Madrid 12/02/2010
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